La cosmética casera, ese lujo que hemos tenido siempre ha nuestro alcance pero que ha veces se nos ha hecho difícil ver, sobre todo cuando la cosmética dio paso a las grandes industrias donde las fabricas y marcas empezaron a apostar por lo más fácil, ingredientes artificiales, poco sostenibles y dañinos para la piel, más económico y más sencillo de realizar, pero un gran atraso en el cuidado de nuestra dermis.

Todo eso trajo a su vez problemas en la piel, aumentaros las irritaciones, las reacciones, rojeces e incluso problemas más graves, afortunadamente de todo esto estamos siendo cada vez más conscientes y gracias a ello la cosmética natural y casera esta volviendo a resurgir.

Si habéis llegado hasta aquí es porque sois de aquellos a los que la cosmética casera os apasiona o quizás de aquellos que se acaban de dar cuenta que es lo mejor para cuidar de nuestra piel, de un modo u otro, en este artículo vamos a hablar con todo nuestro amor y conocimiento sobre un producto en especial, la querida y famosa agua micelar.

El agua micelar es uno de los cosméticos con más auge dentro del mundo del cuidado facial, una total revolución desde que apareció en nuestras vidas, ¿cómo no iba a ser posible hacerla en casa?

Antes de empezar os dejaré por aquí un artículo donde encontraréis las mejores aguas micelares del mercado, para todos aquellos que quizás todavía no os animáis a hacerla en casa: Mejores aguas micelares. 

Agua micelar

La cosmética casera a lo largo de la historia

Como os he adelantado un poco en la introducción, la cosmética casera era lo único que teníamos hace cientos de años, las personas creaban sus propios productos en casa, cada uno de ellos destinado a lo que realmente necesitaban, es decir, no existía ese ansias por consumir como la que hay hoy, se hacía justo lo que se necesitaba, por lo tanto todo era mucho más sostenible.

Las personas usaban extractos, pigmentos, cereales, frutas, arcillas, etc para crear sus propios productos, todo ello recogido con sus propias manos, de esto no os hablo de hace cientos cientos de años que quizás os resulte demasiado lejano, esto pasaba en la época de vuestras abuelas o bisabuelas, seguro que ellas han hecho más de una vez sus propios productos, sus jabones, sus cremas, etc.

Poco después tuvo lugar la gran masa de empresas y fabricas haciendo cosmética a base de ingredientes artificiales, repleta de conservantes, alcoholes, parabenos, siliconas y otro muchos ingredientes que no son nada sostenibles ni adecuados para tratar la piel.

Afortunadamente las personas hoy en día se han dado cuenta que la cosmética artificial no es ni mucho menos lo que nuestra piel necesita y que por lo tanto nos causa daños cada día, un cosmético repleto de conservante por ejemplo, no nos dará problemas en el acto pero si que nos la dará a lo largo del tiempo.

Gracias al despertar de la población y al conocimiento de que la cosmética artificial no es buena para nuestra piel, la cosmética casera se ha vuelto a abrir paso en nuestros día, cada vez son más las personas interesadas en hacer cualquier producto en casa, en el caso del agua micelar son innumerables las personas que deciden hacerla en casa.

¿Qué beneficios nos ofrece la cosmética casera?

Siempre que escuchamos a las personas hablar de la cosmética casera se nos viene a la cabeza la misma pregunta, ¿qué beneficios nos aportará si la realizamos o si la compramos?, porque sí, muchas personas hacen los productos en su casa y los vende como cosmética sostenible y natural, además de casera y eso es igual de maravilloso.

La respuesta sería muy larga si tuviésemos que poner en una balanza la cosmética natural junto con una cosmética convencional repleta de ingredientes artificiales, pero tan solo nos vamos a quedar con los beneficios más notables y los que más nos interesan a primer impacto, así que si queréis saber cuales son ¡os hablo de ellas a continuación!

  • Lo primero que conseguiremos al realizar la cosmética casera es asegurarnos al cien por cien de todos los ingredientes que vamos a poner en nuestra piel, conocerlos y elegir aquellos que son los mejores, ya que tendremos que comprarlos o adquirirlos con nuestras propias manos. Por lo tanto también sabremos a la perfección que ese producto que estamos haciendo en casa no nos causará daños ni a corto ni largo plazo y que será por ende lo mejor que nuestra dermis pueda recibir, potenciando también los resultados.
  • Lo segundo es ahorrar dinero, aunque a veces siempre vayamos buscando los precios más bajos (dentro de la calidad del producto), la realidad es que la gran mayoría de la cosmética no es nada barata y si al menos se merecieran realmente ese precio por la calidad que nos ofreces, pero no siempre es el caso. Quizás si nos paramos a mirar el INCI de ese producto tan caro que estamos comprando nos sorprendamos al ver que está repleto de sustancias artificiales. La cosmética casera es mucho más económica por el simple hecho de que los ingredientes que tengamos que comprar no serán nada caros y además cundirán mucho, por otro lado reciclaremos constantemente los envases y por ello también nos ahorramos el dinero de estos.
  • Lo tercero y no menos importante es el hecho de dedicar tiempo a nosotros, la cosmética casera también nos servirá como terapia para volver a conectar con nosotros mismos, el hecho de parar en nuestro día a día repleto de estrés y prisas, sentarnos y disfrutar de cada textura, olor e ingredientes que estamos mezclando para crear nuestro propio producto nos ayudará más de lo que imaginamos. Os aconsejo a todos que os dediquéis tiempo, ya que la piel (y en general nuestro propio cuerpo al completo) lo notará y se reflejará en ella la felicidad, la tranquilidad y la satisfacción.
  • El cuarto beneficios y último del que os voy a hablar aquí es la sostenibilidad con el planeta, todos sabemos que ha día de hoy estamos en un estado bastante crítico con nuestro planeta y todos debemos poner nuestro granito de arena para lograr salvarlo y salvarnos a nosotros. Os diré algo que quizás no sepáis, nunca podremos tener una piel sana y ésta se encuentra rodeada de un planeta enfermo, por lo tanto debemos empezar a cuidar nuestro entorno y sin darnos cuenta lo estaremos haciendo con nosotros mismos, por lo tanto tened conciencia, usar sustancias biodegradables, naturales y sostenibles, todo se tornará a vuestro favor y lo podréis notar.

Estos tan solo son cuatro de los grandes beneficios que nos aportará la cosmética natural y casera, aunque os aseguro que hay muchas más, estoy segura que estas son las más impactantes a primera vista y las que más nos harán pensar y nos animarán a adentrarnos en ella. Con solo estas cuatro ya sabemos quien gana en la balanza de la que os hablaba al principio, tan solo hay que verlo y sentirlo un poco.

Dicho estoy ahora vamos a hablar largo y extendido de nuestra querida agua micelar casera, veremos que es lo que ésta hará en nuestra piel y además os daré algunas recetas que podréis hacer en casa de forma sencilla y muy rápida.

Cosmética casera

El agua micelar en nuestra piel

Hemos estado hablando de la cosmética casera y estoy segura que ha estas alturas todos estamos deseando de empezar a hablar sobre la querida agua micelar que cambió nuestra vida en cuanto salió a la luz en el mundo de la cosmética. Si queréis tener una información un poco más específica sobre este cosmético y conocer más a fondo su historia, de donde salió y como, os aconsejo que le echéis un vistazo a este artículo: ¿Qué es y para que sirve el agua micelar?

El agua micelar es un producto de cuidado facial que vio la luz en el mundo de la cosmética cuando se descubrió que existía para limpiar y desinfectar heridas pero que también era completamente maravillosa para cuidar de la piel sin necesidad de que hubiese heridas en ella.

Su descubrimiento fue toda una revolución, todo el mundo se enamoró de todo aquellos que decía hacer y se quedaron maravillados cuando comprobaron la veracidad de todo ello. Su peculiar trato con la piel y su formulación es lo que la hace tan eficaz. Muchas personas pensaron que era milagrosa, pero nada tiene que ver con los milagros, toda su efectividad se la debe a su formulación.

Las micelas, pequeñas partículas que encontramos en en su composición y que son las principales causantes de que sea tan maravillosa. Se tratan de partículas que actúan como meros imanes atrayendo y encapsulando la suciedad, impurezas, maquillaje, etc y luego las conduce a través de ellas hasta eliminarlas de la piel.

No arrastra la suciedad, sino que las conduce hasta el exterior, aspecto que nos beneficiará y nos salvará de los posibles restos que quedan en la piel al arrastrar la suciedad, por lo tanto son estas partículas las que le dan esa potencia a la hora de limpiar. También lo harán de forma completamente respetuosas con la piel y sin causar ningún tipo de daños.

A parte de las micelas, el agua micelar también cuenta con otros ingredientes que juntos crean el combo perfecto para que sea un cosmético tan sumamente especial.

Diferentes funciones del agua micelar

Lo primero que os dejaré por aquí será un artículo donde podréis encontrar todos los usos posibles que le podemos dar a la maravillosa agua micelar, así que no os lo perdáis: Usos del agua micelar.

Antes de empezar a hablar sobre las recetas, me gustaría que conversáramos un poco sobre las funciones que el agua micelar es capaz de desempeñar, que como seguramente sabréis no solo desempeña una sino que se trata de uno de los cosméticos más polivalentes dentro del ámbito de la cosmética, un producto “todo en uno“.

Con “todo en uno” me refiero a que puede cubrir más de una función y por lo tanto podemos encontrar en un solo bote muchas funciones desempeñadas, entre ellas se encuentran la limpieza (que esto ya lo sabemos), el desmaquillar, el tonificar, hidratar y preparar la piel.

Imaginad un cosmético que limpie nuestra piel mientras la va desmaquillando (si es que estábamos maquillados con anterioridad), que además nos ofrezca la oportunidad de tonificar la dermis (desobstruir y cerrar los poros de la piel), también nos aporta hidratación a la misma vez que va limpiando la piel y por último la dejará completamente preparada para poner en nuestro rostro los demás cosméticos.

Por lo tanto podemos decir que tener un agua micelar en nuestras manos es como tener 3 o 4 productos reducidos en uno solo, ¡toda una maravilla!

Aún así tengo que deciros que no por ello tenemos que sustituir los demás cosméticos, es decir, no penséis que por el simple hecho de que el agua micelar desarrolle funciones del tónico, por ejemplo, lo hará de la misma forma o con la misma profesionalidad, ya que eso no podrá suceder jamás. Si queréis llevar a cabo una tonificación del rostro profesional y profunda, lo mejor es usar un propio tónico.

Si tenéis alguna duda sobre esto, os voy a dejar por aquí este artículo al que le podéis echar un vistazo y seguro que os aclarará mucho mejor este tema: ¿Agua micelar o tónico?

Agua micelar hecha en casa

Como seguramente ya sabréis u os imagináis, a este punto del artículo no hay muchas dudas de que efectivamente hacer un agua micelar en casa es una gran idea y que será por lo tanto igual de efectiva que si la compramos (o incluso mejor).

Muchas personas no se animan a realizar cosmética casera por el simple hecho de que piensan que no será igual de efectiva que una que compramos, pero nada de eso es así, que hagamos un cosmético en casa no es sinónimo de que no sea tan efectivo, ni mucho menos, quizás resulte todo lo contrario, ya que previamente hemos elegido los mejores ingredientes, los más efectivos y los que mejores resultados nos ofrecen a la hora de cuidar nuestra piel, es decir hemos elegido todo aquello que nuestra piel necesitaba.

En definitiva, podemos hacer un agua micelar en casa con total satisfacción y es por ello que hoy nos encontramos aquí para hablar sobre todo lo que tenga que ver con la cosmética casera y el agua micelar.

Tipo de piel

Debemos tener en cuenta el tipo de piel a la hora de llevar a cabo alguna receta

Antes de hablaros de las recetas (que es el siguiente paso) me gustaría advertiros que aunque el agua micelar es casi siempre apta para todos los tipos de pieles, lo más recomendable es siempre elegir una receta que se adecue mucho más a nuestro tipo de piel, es decir, si tenemos la piel seca no vamos a elegir aquella que lleve una sustancia demasiado astringente, ya que podría causarnos un empeoramiento de la piel.

Por lo tanto tened siempre claro que nuestro tipo de piel será el que nos diga las necesidades que tenemos en cada momento y que es lo mejor para nuestra piel.

Ahora que ya tenemos claro esto es momento de empezar con las reces, os daré varias, para que así podáis elegir la que más os guste se adecue a vuestras propias necesidades. Si estáis listos ¡empecemos!

Recetas de aguas micelares caseras

Todas las recetas de la que os voy a hablar aquí son completamente aptas para todos los tipos de pieles, por lo que no debéis preocuparos por ello, no le hará daño ni empeorará el estado de ningún tipo de dermis independientemente de como esa esta.

Además, todos los ingredientes de los que hablaremos son de origen natural y sostenibles, no encontraremos en la formulación ni uno que sea dañino o no adecuado para tratar con nuestra piel.

Todas las sustancias de las que vamos a hablar las podéis encontrar en cualquier herboristería, ninguna de ellas tiene un precio elevado, todo lo contrario y os aseguro que os cundirá mucho.

Por otro lado, los proceso que tendremos que llevar a cabo para realizar nuestra querida agua micelar serán (como veréis a continuación) muy pero que muy sencillos, solo nos llevará un ratito (momento perfecto para conectar y descansar de todo lo demás) y el nivel de dificultad es prácticamente inexistente, ¡es muy muy sencillo!

1º RECETA DE AGUA MICELAR: Hidrolatos y extractos vegetales

Si os soy sincera, esta receta esta recomendada para pieles más maduras, pero si os soy realista os diré que es completamente maravillosa para absolutamente todas las pieles sin importar la edad. Tal y como he dicho en el título, este producto mezcla entre sus ingredientes hidrolatos y extractos vegetales.

Ingredientes

  • 70 miligramos de hidrolato de rosas
  • 30 miligramos de extracto de áloe vera
  • 20 miligramos de extracto de pepino
  • 10 miligramos de extracto de ginseng
  • 20 miligramos de glicerina vegetal
  • 20 gotas de sharomix (conservante natural)

Procesos de preparación

  • Lo primero que debemos hacer es elegir un recipiente que sea adecuado para mezclar todas estas sustancias y verter en él en primero lugar el hidrolato de rosas y el extracto de aloe vera, mezclarlo todo con suavidad pero con ganas y una vez que veamos una mezcla homogénea, verter el extracto de pepino y repetir el proceso.
  • Una vez que el pepino este mezclado bien, añadimos el extracto de ginseng y volvemos a mezclar todo, acto seguido cuando éste ya esté mezclado hacemos lo propio con la glicerina.
  • El último paso es verter el conservante natural, esto lo haremos cuando todo esté mezclado y con un color homogéneo, cuando lo añadamos volvemos a remover todo, esta vez de forma definitiva.
  • Lo vertemos todo en el bote que finalmente irá destinado para nuestra agua micelar y listo, ya lo tenemos todo hecho y nuestro querido cosmético más que preparado.

Como podéis ver el proceso es simplemente mezclar, sencillo, rápido y cómodo de realizar y para aplicarlo en la piel tan solo tendremos que seguir el mismo proceso que seguiríamos con un agua micelar cualquiera, empapar discos de algodón e ir pasándolos por todo el rostro con movimientos circulares.

Primera receta de agua micelar

2º RECETA AGUA MICELAR: Lavanda, miel, almendras dulces y ricino

Como podéis ver en el titulo, este agua micelar es mucho más simple en cuanto a ingredientes, ya que solo necesitaremos cuatro en total para poder crearla. También es apta para todo los tipos de pieles, ya que cuenta con ingredientes repletos de propiedades y llenos de beneficios para todo el mundo.

Ingredientes

  • 80 gramos de hidrosol de lavanda
  • 6 gramos de aceite de ricino hidrogenado
  • 4 gramos de aceite de almendras dulce
  • 2 gramos de extracto de miel

Si los ingredientes son menos, los pasos también lo son, así que si el proceso anterior os ha parecido sencillo, este lo es más aún.

Proceso de preparación

  • Lo primero que vamos a hacer es, a diferencia de la receta anterior, elegir ya de primeras el bote donde vamos a querer conservar nuestra agua micelar, ya que lo vemos a usar desde el primer paso.
  • Una vez que lo tengamos, lo que tenemos que hacer es verter en el bote todos los ingredientes, con suavidad y cuidado de no desperdiciar nada. Cuando ya lo hayamos vertido todo, cerraremos el bote y lo agitaremos con fuerza para que todo se mezcle y ¡listo!

Cada vez que lo vayamos a usar es importante que recordéis agitar bien el bote, ya que cuando lo dejamos mucho tiempo parado en un lugar los aceites suelen subir y los demás se quedan abajo y como sabéis siempre tenemos que tenerlo muy bien mezclado.

Segunda receta de agua micelar

3º RECETA AGUA MICELAR: Aceite de argán y aceite esencial de geranio

Por último os daré esta maravillosa receta que también es apta para todo tipo de pieles, aunque voy a aprovechar para decir que siempre que queráis podáis cambiar algún ingrediente por otro que os guste más o sea más adecuado para tratar vuestra piel, ya que cada piel es un mundo y cada una tienen sus propias necesidades.

Ingredientes

  • 50 gramos de agua destilada
  • 20 gramos de hidrolato de rosas
  • 5 gramos de glicerina vegetal
  • 3 gramos de aceite de argán
  • 0,4 gramos de aceite esencial de geranio

Como podéis ver son sustancias que también podemos encontrar en cualquier herboristería y que tienen muchas más propiedades de las que podemos imaginar.

Proceso de preparación

  • Es muy importante que no pongamos más cantidad de la cuenta o menos, ya que las medidas están exhaustivamente contadas para unos buenos y notables resultados, así que lo primero que haremos será medirlo todo y asegurarnos que estamos en lo correcto.
  • El siguiente y último paso es verter todos los ingredientes en el bote que hayamos elegido para nuestra querida agua micelar y agitarlo todo de forma que se mezclen por completo y quede una mezcla homogénea y de nuevo ya estaría ¡lista!

Tercera receta de agua micelar

Hasta aquí hemos llegado con las maravillosas recetas de las aguas micelares, espero que os haya gustado y que gracias a esta información os hayáis animado a crear en casa vuestra propia agua micelar. Ahora solo queda que os hagáis ¡todos unos expertos! y que cuidéis de vuestra piel y de nuestro planeta como se lo merecen, así que ¡manos a la obra!