Tener una piel bonita es lo que siempre hemos deseado, son lo que todos hemos soñado siempre, sin embargo no siempre hemos creído que eso fuera algo posible, el hecho de tener un rostro con los de los famosos era inimaginable, sin saber nosotros que los factores para conseguirlo estaban más cerca de lo que imaginábamos.

La piel es un órgano de nuestro cuerpo que necesita cuidados, mimos y atención pero no los cuidado de aplicar en el rostro cientos de cosméticos, sino el cuidado de la limpieza y el desmaquillaje que no son lo mismo.

¿Cuántas veces habéis creído que limpiar la piel y desmaquillarla era exactamente lo mismo? o ¿Cuántas veces hemos dicho “voy a lavar mi cara” cuando en realidad vais a desmaquillarla y limpiarla?

En innumerables ocasiones solemos meter esas dos acciones en el mismo saco y aunque no pasa nada al decirlo, debemos tener claro que no son lo mismo, son dos procesos diferentes y fundamentales, es decir, no podemos saltarnos ninguno de ellos.

No os preocupéis si tenéis dudas sobre todo ello, es algo normal ya que nunca nos han aclarado bien la importancia de ambas funciones, pero en este artículo vamos a hablar de ello y ¡veréis que sencillo!

Antes de seguir os voy a dejar por aquí un artículo con los mejores desmaquillantes del mercado, para todos aquellos que al terminar esta información queráis empezar a cuidar de vuestra piel como se merece: Mejores desmaquillantes. 

Limpiar y desmaquillar la piel

Cuidados y atención hacia nuestra piel

Antes de hablar sobre las dos funciones que abarcan principalmente todo nuestro interés ahora mismo, vamos a hablar sobre la atención necesaria que precisa nuestra piel, ya que no debemos pensar que “se va a cuidar sola o que no necesita cuidados”, la dermis necesita cuidado, al igual que todo nuestro cuerpo y a pesar de ser el órgano más grande de todos es curiosamente al que menos atención le prestamos.

De nada sirve usar cientos y cientos de cosméticos, todos aquellos que hemos visto anunciados o todos aquellos que nos han ido recomendando (sin ni siquiera tener en cuenta el tipo de piel), de nada sirve todo esto si se nos esta pasando lo más importante, si dejamos pasar la limpieza básica que necesita la dermis.

Para que un cosmético funcione y nos de resultados, el rostro debe estar completamente limpio y preparado para absorber todo lo que este quiere ofrecerle, de lo contrario, si el cutis está obstruido y lleno de maquillaje, suciedad o impurezas el cosmético no podrá penetrar de forma fluida y profunda y por lo tanto no podremos ver los resultados que estamos esperando.

Así que, acordaos ahora de todas esas veces que habéis usado un producto con toda la ilusión y las ganas de ver y notar los cambios y desafortunadamente no habéis visto ni uno, seguramente el problema no estuviera en que el cosmético era malo o en que estéis aplicándolo mal, estoy segura que el problema estaba en algo más básico, la limpieza y el desmaquillar.

Para aquellos que adoréis la cosmética casera, tengo una noticia muy buena para vosotros, en este artículo encontraréis recetas y pasos fundamentales para hacer el desmaquillante más maravilloso en casa: ¿Cómo hacer un desmaquillante casero?

La mejor manera de cuidar nuestra piel

Cuando nos decidimos a cuidar de la piel solemos resignarnos porque no encontramos la manera correcta, porque pensamos que para ello necesitaremos mucho dinero (para todos aquellos tratamientos que supuestamente necesitamos) y no nos vamos a mentir, si tenemos mucho dinero y nos sometemos a tratamientos de belleza seguro que nuestra piel se verá más radiante en menos tiempo, pero no reside ahí el problema.

Lo primero que debemos hacer es pararnos pensar si realizamos correctamente la limpieza de la piel y si confundimos desmaquillar con limpiar, que no es lo mismo.

Para ello debemos conocer con anterioridad en que consiste una y otra función y después asegurarnos de que la hacemos bien, de lo contrario ¡es momento de empezar a hacerlo!

A modo de resumen, para que lo veáis claro y sin dudas, os voy a enumerar los pasos que debemos seguir cuando nos disponemos a cuidar de nuestra dermis, luego pasaremos a la acción y veremos como hacer cada uno de los pasos:

  • Conocer nuestra piel
  • Desmaquillarla
  • Limpiarla
  • Tonificarla
  • Hidratarla
  • Seguir los diferentes tratamientos que deseemos

Dicho esto, vamos a pasar a conocer en que se diferencian la función de desmaquillar y limpiar la piel, que es justo por lo que hoy estamos aquí.

¿Es lo mismo desmaquillar y limpiar la piel?

A estas alturas del artículo seguro que ya sabéis cual es la respuesta, es un NO rotundo, limpiar y desmaquillar la dermis no es lo mismo y no debemos caer en la errónea creencia de que si lo es.

Como habéis visto en la mini lista que os he dejado arriba sobre como debemos cuidar bien de nuestra dermis, lo primero que debemos hacer es conocer nuestra piel, si no nos conocemos a nosotros mismos es imposible que no podamos empezar a cuidar. Debemos saber que tipo de piel tenemos y por ende que necesidades, una vez que sepamos esto ya el resto del proceso es tremendamente sencillo porque iremos buscando solamente aquello que realmente nos venga bien.

Después viene el desmaquillar, pero ¿esto es necesario? ¿no podemos desmaquillar y limpiar la piel a la vez?, en cuanto a esta última pregunta tengo varias cosas que deciros, seguro que conocéis de sobra a la famosa agua micelar, capaz de desmaquillar, limpiar, tonificar e hidratar en un solo paso y aunque es cierto que lo hace y nos ofrece muchos beneficios debemos tener en cuenta que nunca lo hará de la misma forma que lo hacen cosméticos por separado, es decir, un desmaquillante, un limpiar, un tónico y una hidratante por separado lograrán cosas mucho más profesionales y sorprendentes que si todo ello lo juntamos en un único cosmético.

Con esto no quiero decir que el agua micelar no sea efectiva, ni mucho menos, pero que no realiza todas las funciones de forma profesional, si.

Ahora bien, vamos a ver en que consiste cada una de las funciones anteriores, el desmaquillar y el limpiar y así seguro que entendéis enseguida que no son lo mismo y la importancia que tiene no confundirlas.

¿En que consiste cada una de las funciones?

¿En que consiste desmaquillar?

Todos estamos de acuerdo en que maquillarnos mola mucho, cuando vamos a salir siempre nos miramos al espejo y ponemos un poco de color en nuestro rostro (a veces solo un poco y otras veces nos pasamos un buen rato con las esponjas y las brochas) y esto no es sinónimo de algo negativo, ni mucho menos, nos maquillamos para vernos mejor, más guapos y atractivos.

El caso es que no siempre somos lo suficientemente conscientes de que debemos desmaquillarnos luego, es decir, que no solo es maquillar sino que después debemos eliminar todo ese maquillaje para conseguir que nuestros rostro esté de nuevo impecable y preparado para absorber cualquier tratamiento posterior y que siempre se encuentre en condiciones óptimas.

Este paso no siempre debemos realizarlo, al menos no como el de la limpieza, ya que hay día que no nos apetece maquillarnos o que directamente no salimos de casa y no nos apetece hacerlo, cuando se dan estos casos no es necesario que usemos un desmaquillante, ya que no tendremos ningún tipo de maquillaje que debamos eliminar.

En definitiva, no siempre es necesario usar un desmaquillante, tan solo lo necesitamos cuando previamente nos hemos maquillado, además si solo nos maquillamos los ojos, por ejemplo, no es necesario que apliquemos el desmaquillante en todo el rostro, tan solo tendremos que hacer en la zona maquillada.

Desmaquillar es fundamental y nunca debemos irnos a la cama con la cara llena de pintura, por lo tanto para todos aquellos que queráis conocer los diferentes desmaquillantes que hay este artículo os encantará: Tipos de desmaquillantes

¿En que consiste limpiar la piel?

A diferencia de desmaquillar, la función de limpiar si que es completamente diaria, es algo que debemos fijar en nuestros días y llevar una rutina de limpieza facial, ya que a diferencia del maquillaje, la suciedad y las impurezas si que se van adhiriendo a nuestra dermis a lo largo del día, salgamos o no salgamos de casa.

La piel está formada por cientos de poros que se dedican a regenerar y transpirar, si estos se ven obstruidos por la suciedad diaria y no los limpiamos, los problemas están aseguramos, espinillas, acné, brillos, poros dilatados, etc.

Normalmente, si antes nos hemos maquillado debemos usar como primer paso el desmaquillante y acto seguido el limpiador, sin embargo si no estábamos maquillados, el primer paso sería directamente el limpiador, esto dependerá del día y de nuestras rutinas.

En definitiva, usar un limpiador es igual de fundamental que un desmaquillante, pero con la diferencia de que este si que tiene su momento asegurado en cada uno de los días de nuestra vida, normalmente se recomienda su uso dos veces al día, en la mañana y en la noche, de esta manera eliminaremos las células muertas de nuestro rostro en la mañana y las impurezas y suciedad en la noche.

¿Y si usamos los dos? ¿conocéis la doble limpieza?

Hace algunos años que llevamos escuchando esta expresión “doble limpieza“, nació en los países asiáticos, como cualquier tendencia de belleza pero no tardó mucho en llegar hasta nosotros.

Hoy día muchas personas la realizan cada día, podemos llamar doble limpieza al simple hecho de usar más de un cosmético para limpiar la piel, por ejemplo, un desmaquillante y un limpiador, los dos van a “limpiar” la piel, uno eliminará el maquillaje y el otro la suciedad y las impurezas, pero al trabajar de forma conjunta los resultados son más notables, verdaderos y profesionales.

La doble limpieza no es una técnica agresiva para la piel en ningún caso, no nos va a resultar dañina por el hecho de usar más un cosmético para conseguir mantener limpia nuestra dermis, todo lo contrario, nos beneficiará enormemente a la hora de conseguir tener un rostro más sano, ya que los cuidado serán más personalizados y profesionales.

Al igual que hemos dicho ante con el limpiador, la doble limpieza también se recomienda realizar dos veces al día, en la mañana y en la noche, sin miedo ni incertidumbre de que nos haga daño, siempre y cuando los cosméticos (desmaquillantes y limpiadores) que hayamos elegido sean adecuados y respetuosos con el trato hacia la piel.

Diferencias entre desmaquillante y limpiador

Si ya lo tenemos todo claro, os traigo el apartado que terminará de aclararnos todo este tema, hemos visto que desmaquillar y limpiar no son lo mismo en ninguno de los casos, pero para verlo de forma más clara vamos a hablar de la principal diferencia entre ellos.

Para todas aquellas personas que no tengan claro cuales son los pasos correctos para desmaquillar, os aconsejo que le echéis un vistazo a este artículo, ya que se explican con todo detalle: ¿Cómo desmaquillar la piel correctamente?

El desmaquillante tan solo será capaz de retirar el maquillaje (recordad que si usáis maquillaje waterproof, debéis elegir un desmaquillante más fuerte y capaz de eliminar ese maquillaje tan resistente) es decir, eliminará el eyeliner, la máscara de pestañas, el labial, etc pero nunca será capaz de realizar una limpieza en la piel, no desobstruirá los poros ni eliminará las impurezas que se han ido acumulando en en nuestra cara.

El limpiador en su lugar, es todo lo contrario, se encargará exclusivamente de eliminar todas las impurezas y partículas de suciedad que se han acumulando en el cutis, desobstruirá los poros y los mantendrá cerrados, sin embargo no será capaz de eliminar el maquillaje (en algunos casos puede que lo eliminé pero siempre dejará restos), sobre todo si este es waterproof.

En conclusión, cada uno de los productos anteriores tiene su función y no debemos confundirlos ni tampoco prescindir de ninguno de ellos, los dos nos ofrecen funciones imprescindibles para una buena salud de la piel y por ende un estado radiante y bonito de esta.

Diferencias entre desmaquillar y limpiar

Es el momento de ponerle fin a este artículo que espero os haya servido de gran ayuda para aclarar las grandes dudas que siempre nos han estado rondando y para empezar a cuidar de la piel como verdaderamente se merece, ahora que ya conocéis la realidad es momento de ¡elegir un buen desmaquillante y un excelente limpiador!