El estilo de vida que llevamos en la actualidad nos ha hecho separarnos poco a poco de lo realmente importante, siempre vamos con la mente ocupada en cosas que pensamos que son relevantes pero que sin embargo no tienen nada que hacer frente a otras que hemos ido dejando atrás.

El trabajo, para todo lo más importante, los estudios, el ser mejor que los demás, el consumir por consumir, todo eso y mucho han conseguido que no tengamos ni un solo momento en el día en el que podamos pensar en nosotros mismos, en nuestra piel y en nuestro cuerpo 💆🏽‍♀️.

En este artículo vamos a hablar sobre las necesidades básicas que tiene el cuidado de nuestra piel, que como sabréis se trata de un órgano que como los demás necesita atención y cuidados, aunque quizás a veces se nos olvide.

Estoy segura que en cuanto conozcáis realmente a vuestra dermis, empezaréis a entender que la vida quizás es pensar en cosas más básicas y fundamentales, os aseguro que si lo hacéis ¡os sentiréis mejor y seréis más felices!

Dicho esto, tan solo queda comenzar, así que ¡manos a la obra 👷🏽‍♀️!

Necesidades de la piel

La piel es nuestro reflejo

Como podéis ver en el título de este apartado, la piel es nuestro propio reflejo, el reflejo de como somos y como estado tanto física como interiormente.

No habéis oído nunca eso de “tienes mala cara 🥴, ¿Qué te pasa?”, seguro que más de una vez lo habéis escuchado y es que el modo en como nos sentimos se ve reflejado en nuestra piel, sobre todo en la de nuestro rostro.

La dermis es un órgano, el más extenso de todos cuya función es ni más ni menos que proteger todo nuestro organismo, es decir, un órgano que protege a todos los demás, algo realmente importante.

¿Cuántas veces os habéis parado a pensar en ella?, a pensar en vuestro cutis, en como se ve y que podéis hacer para que esté resplandeciente, etc.

Si no tuviésemos piel o si ésta estuviese cada vez más estropeada y débil sufriríamos serios problemas, como son por ejemplo las grandes amenazas y daños de los diferentes factores externos, por lo tanto es imprescindible que cuidemos de ella y la mantengamos siempre a raya 💝.

Tipos de pieles y sus necesidades específicas

Por supuesto no todas las pieles son iguales, ni mucho menos, ya que existen varios tipos diferentes de pieles y cada una de ellas tienen sus características y necesidades específicas, pero si que hay algo en común con todas ellas y es que todas necesitan ser cuidadas.

Para que podáis sentiros más cercanos y reflejados os voy a hablar un poco de los diferentes tipos de pieles que hay y además de lo que necesita cada una de ellas de manera específica en cuanto a los cuidados faciales 🧖‍♀️.

Piel grasa

Las pieles grasas las conocemos muy bien, han sido siempre el objetivo de cualquier terror, ya que nadie quiere tener nunca la piel grasa 🪔, la dermis con imperfecciones tipo acné, brillos, untuosidad, espinillas, puntos negros, etc.

A pesar de ello debemos aprender a ver los aspectos positivos y en este caso ¡olvídate de las arrugas!

Los cosméticos para el cuidado de una piel grasa deben ser siempre no-comedogénicos, no importa si se trata de un aceite que si lleva añadida la palabra no-comedogénico no causará ningún tipo de empeoramiento en la producción de sebo del rostro, además la arcilla blanca o caolín también es ideal, ya que tienen grandes propiedades absorbentes.

Piel seca

La piel seca también es muy fácil de reconocer, ya que tiene al igual que la anterior un aspecto muy radical y significativo, es decir, es una piel con un desequilibrio en el nivel de hidratación 🐪, es por ello que sufre de falta de nutrición y de piel descamada, picores, rojeces, etc.

Los cosméticos más ideales para estas pieles son aquellos que cuentan con grandes cantidades de agua en su INCI, además de otros principio como muy hidratantes  como son el aloe vera, el ácido hialurónico, el coco, etc.

Piel mixta

La piel mixta es una dermis que se encuentra entre las dos anteriores, es decir, una mezcla de grasa y sequedad en un mismo rostro, donde lo más habitual es tener la zona T (frente, nariz y barbilla) con predisposición a la piel grasa y sus respectivas imperfecciones y el resto del rostro con predisposición a la piel seca y sus imperfecciones.

Además curiosamente es el tipo de piel más común entre la población, por lo que si la tenéis nos os preocupéis ¡hay muchas personas como vosotros!

La forma más ideal de cuidar una piel mixta siempre es hacerlo de manera independiente, es decir, por un lado tratar con productos para pieles grasas aquellas zonas más predispuestas al exceso de sebo y por otro lado usar productos específicos para pieles secas en el resto del rostro. Aún así en el mercado podéis encontrar miles de cosméticos destinados especialmente a estas pieles.

Piel normal

La dermis normal es aquella con la que todos soñamos 🤩, una piel con un gran equilibrio, sin apenas imperfecciones, una textura de lo más jugosa y un color rosado, es decir una piel de lo más sana, pero desafortunadamente es también la menos común entre la población. A pesar de tratarse de una piel muy sana y perfecta también necesita cuidados para estar siempre sana.

Los cosméticos ideales para pieles normales son aquellos que sean equilibrados y que no contengan ingredientes dañinos, como veis cuidar de una piel normal es quizás un poco más sencillo ya que no debemos tener en cuenta tantas cosas a la hora de elegir los productos.

Piel sensible

La dermis sensible es la más delicada de todas las pieles, si tenéis este tipo de piel os daréis cuenta al instante, ya que son muy predispuestas a sufrir problemas tipo irritaciones, alergias, reacciones o incluso enfermedades más graves. En todo caso si tenéis una piel extremadamente sensible lo ideal es que se encuentre bajo seguimiento dermatológico.

Por lo tanto los cosméticos ideales para estas pieles son obviamente todos aquellos que estén completamente libre de cualquier ingrediente nocivo que pueda causar daño en el rostro, además siempre deben buscar aquellos productos que tengan un trato respetuoso y delicado.

Estos son los tipos de dermis que podemos diferenciar, como veis cada uno de ellos tienen sus propias características y por lo tanto debemos tener muy claro cuales son las nuestras para poder ofrecerle lo que realmente necesita en cuanto a cosméticos y cuidados.

Tipos de pieles

Necesidades básicas del cuidado de la piel

Ahora que ya conocemos las diferentes pieles y sus respectivas necesidades, ha llegado el momento de que hablemos sobre las necesidades básicas y generales que tienen todas las pieles, porque como ya hemos dicho si algo tienen en común es que todas ellas necesitan cuidados para poder verse radiantes.

¿Qué podemos hacer de forma externa?

Lo primero de lo que hablaremos será de como podemos ayudar a nuestra piel de forma externa, es decir, lo que podemos usar o poner en ella para conseguir que se vea con un estado mucho más sano y espléndido.

El primer paso o aspecto que debemos tener en cuenta es la elección de los cosméticos que usamos habitualmente para cuidar de la piel, es decir, dejar de elegir productos por recomendaciones sin antes informarnos bien sobre si es o no es adecuado para nuestra propia dermis.

Por otro lado, también debemos tener mucha precaución con los rayos del sol 🌞, evitar por lo tanto salir a la calle en las horas puntas donde el sol está más fuerte y por supuesto usar siempre protección solar aunque solo salgamos un ratito de casa.

Llevar a cabo diariamente una buena rutina de limpieza facial, en la mañana y en la noche. Eliminar con ella todas las impurezas, maquillaje y suciedad que se van acumulando en el rostro.

Por último pero no menos importante es que debemos fomentar el uso de cosméticos naturales 🌱, por el mero hecho de que serán completamente respetuosos con nuestra dermis y por los resultados tan maravillosos que ofrecen al trabajar con tanta sinergia con nuestra propia naturaleza.

Resumen

  • Asegurarnos de que los cosméticos que usamos son adecuados para nuestra piel
  • Cuidarnos de los rayos del sol y usar siempre SPF 50+
  • Llevar a cabo una rutina de limpieza facial diaria
  • Elegir siempre cosmética natural

Como veis con estos sencillos cuatro pasos estaremos satisfaciendo las necesidades básicas de nuestra dermis de manera exterior, si las seguimos al pie de la letra conseguiremos muchas mejoras en la piel, aunque esto no es todo ya que también debemos cuidarla de manera interior ¡descúbrelo a continuación!

¿Qué podemos hacer de forma interna?

La piel no solo se cuida desde el exterior como estamos todos acostumbrados a pensar, sino que el cambio también debe producirse en nuestro interior, lo que sentimos, lo que vivimos, lo que comemos, lo que bebemos, etc, todo ello incide de una forma u otra en el estado de nuestra piel y es algo que debemos empezar a cambiar ya.

¿Habéis oído alguna vez eso de “somos lo que comemos”?, pues si efectivamente así es, nuestra alimentación se reflejará en nuestra piel, en nuestro ánimo y en todo lo que nos rodea. Para conseguir una dermis radiante, luminosa y llena de vida debemos comer alimentos saludables, verdes, verduras, frutas, frutos secos, etc 🥦🍉🥜. La alimentación ecológica también será una gran aliada. Platos ricos en vitaminas harán de nuestro rostro todo aquello con lo que siempre hemos soñado.

Por otro lado esta la ingesta de agua 💧, seguro que también habéis oído eso de “bebe más agua para limpiar tu organismo”, y aunque nos parezca una tontería también es algo completamente real. El agua limpiará todo nuestro organismo y mediante la orina eliminaremos miles de toxinas dejando a nuestro cuerpo y por lo tanto a nuestra piel mucho más sana. Además el agua hidratará la piel y la favorecerá dándola un aspecto mucho más jugoso y bonito.

Por último, aunque esto quizás es un trabajo más complicado ¡pero no imposible!, debemos controlar nuestros pensamientos, una persona con pensamientos negativos y una vida completamente negativa no podrá nunca estar bien ni anímica ni físicamente. Por el contrario si nos nutrimos de pensamientos positivos, ganas, ilusión, alegrías y en general felicidad, nuestro organismo y por ende nuestra piel conseguirán un estado mucho más extraordinario y radiante.

Resumen

  • Elegir una alimentación saludable
  • Aumentar la ingesta de agua
  • Controlar y convertir nuestros pensamientos en positivos

Como veis, quizás los cambios y cuidados interiores sean un poco más difíciles de conseguir como por ejemplo el cambio de los pensamientos, pero os aseguro que una vez lo consigáis, vuestra vida cambiará y por lo tanto vuestra piel os lo agradecerá siempre.

Pautas para satisfacer todas las necesidades de la piel

Ya hemos hablado de cuales son las necesidades básicas de la piel, hemos visto que podemos hacerlo todo y ofrecerle a la dermis todo aquello que realmente necesita, pero aún hay más y es que os voy a dar algunas pautas a seguir de forma sencilla y rápida para que nunca os sintáis perdidos en vuestro camino hacia la satisfacción total de la piel.

  1. Elige cosméticos adecuados para tu tipo de piel
  2. Tratar de forma específica y delicada las zonas las sensibles como son los ojos y los labios
  3. Realizar movimientos suaves y cuidadosos con la dermis cuando la estemos tratando
  4. No olvidarnos de exfoliar una o dos veces a la semana nuestra piel, para eliminar todo aquello que queda acumulado de forma más profunda
  5. Dotar a la piel de un buen nivel de hidratación cada día
  6. Elegir maquillajes saludables, con ingredientes buenos y que no causen daños en la dermis
  7. Usar siempre protección SPF 50+ para evitar que los rayos del sol dañen nuestra piel
  8. Seguir con detalle los pasos relatados en el apartado anterior

Si llevamos a cabo todo lo anterior y tenemos en cuenta todas estas pautas, os aseguro que tendréis un 10 en el cuidado hacia vuestra piel, conseguiréis resultados asombrosos y vuestra piel lucirá como nunca antes 🎉.

Pautas para el cuidado de la piel

Hasta aquí hemos llegado con toda la información sobre las necesidades básicas de nuestra piel, espero que ahora sepáis como cuidarla y que es lo que necesitáis en cada momento, el trabajo que queda es todo vuestro ¡a cuidar de vuestra preciosa piel!